Saru Hanuman

domingo, 28 de agosto de 2011

Mi vida con el odio siete: Y además es imposible

Somos la peor pareja que conozco.

Como individuos somos una cosa, pero juntos definitivamente no podemos funcionar. Algo sucede, quisiera saber qué, que simplemente nos cegamos.

Quizás es momento de reconocer (por enésima vez) que esto no funciona, que no nos queremos lo suficiente, que no estamos dispuestos a dar nada por el otro y que estaremos mejor cada quien por su lado.

Por supuesto, hay un niño de por medio y tenemos que acordar cómo trabajar con eso, sin lugar a dudas.

Sin embargo, sé que no estás dispuesta a darte por vencida, lo cual puede ser muy loable en ciertas situaciones. Honestamente, creo que después de cuatro años tenemos pruebas suficientes como para aceptar la realidad y seguir adelante con nuestras vidas, porque todavía tenemos una vida que vivir.

Tú tanto como yo la tienes, y aunque me siento envejecido de ánimos y estoy amargado hasta las cachas, sé que necesito vivir todavía, sé que necesito darme una nueva oportunidad de ser feliz, aunque sea solo.

No me da miedo vivir solitario. Me da miedo odiarte el resto de mi vida, estando junto a ti, atrapado, enjaulado y sin opciones. ESO sí que me da miedo.

De ti, sé que tienes todas las oportunidades del mundo, sólo tienes que darte cuenta de ello y dejar de obsesionarte con asuntos que, en el corto plazo, son irrelevantes, y a la larga, te harán más daño que bien.

No funcionamos juntos.
Espero te des cuenta antes de que sea tarde y tengas que arrepentirte de haber desperdiciado tu vida en una lucha que no se puede, ni se necesita ganar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario