Durante la tarde tuve oportunidad de sentarme en una banca del parque hundido, en el camino al trabajo, y pasé unos cuantos minutos descansando y disfrutando de la desidia y la oportunidad de postergar mi llegada a la oficina.
Entonces noté que una araña muy exótica (pensando en los luchadores "exóticos" que solía haber en el CMLL), con verde y blanco manchando su cuerpo negro, se había posado sobre mi mochila y parecía mirarme con atención. Digo "parecía" porque es una araña y no puedo estar seguro de que lo hiciera, pero a cada movimiento que yo hacía ella respondía con uno suyo, retrocediendo ante una amenaza percibida o avanzando cuando se sentía segura.
Me pareció un comportamiento, a pesar de ser natural, muy peculiar, ya que nunca había visto una araña responder con tanta insistencia ante mis intentos de alejarla. Cuando dejaba de moverme, ella intentaba acercarse, una y otra vez.
Así, resolví alejarla con mi botella de agua, a lo que ella respondió brincando sobre ella. Su ataque despertó más mi curiosidad, ya que los insectos, hasta donde yo sé, no desarrollan una personalidad distintiva (sé que las arañas son arácnidos, pero me entienden), y no me imaginé al resto de sus parientes haciendo lo mismo.
Es justo mencionar una vez más que nunca había visto una araña de este tipo. Hasta cierto punto parecía un cangrejo.
Por fin logré que se posara sobre el piso y comenzara su camino hacia otro lugar, no sin antes echarme otro vistazo, lo cual me pareció aun más curioso.
Terminado el episodio, decidí retomar el camino y llegar a la oficina, y así sigue la tarde, entre lo ordinario y lo imperceptiblemente extraordinario.
Es un buen día de una buena semana. Sólo espero llegue temprano la quincena.
No hay comentarios:
Publicar un comentario