Entrada del Lunes 11 de Julio de 2011
Este fin de semana vi una película, francamente, mala. Se llama Batlle: LA, y sucede, como es más que obvio, en Los Ángeles. Al menos es un cambio de las películas que suceden en Nueva York. El punto es que a final de cuentas, siete marines, como si se tratara de un RPG, salvan al mundo de la devastación entre palmeras chamuscadas y cazas volando sin piloto.
No hay mucho qué decir de la película, pues es plana. Ni siquiera es destacablemente mala. Es, simple y llanamente, mala. Así, nada más.
El guión cuenta con muchas líneas que podrían ser risibles y bastante simpáticas, pero como suele suceder, la película intenta tomarse en serio a sí misma y falla, pero no horriblemente. Ésta no es de esas películas que quieres volver a ver de lo malas que son, como el comercial de Tecla Fácil.
Si Akira Kurosawa leyera la comparación que hago, quizá se molestaría, o tal vez entendería la ironía. Siete marines solitarios, abandonados tras líneas enemigas, se arman de valor y salvan al mundo. Siete Samurais. Siete Magníficos... catch my drift here?
Realmente espero que no hagan una secuela de esto. Nótese que no es la falta de calidad lo que me molesta, sino la mediocridad. Hay películas que son malas y las puede uno odiar con singular alegría, pero de ésta ni siquiera vale la pena acordarse. Prefiero, y por mucho, Independence Day o Skyline, películas honestamente ridículas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario