Saru Hanuman

viernes, 20 de mayo de 2011

Lo que se dice

Tardé unos quince minutos en escribir un discurso que he venido repitiendo desde hace más de cuatro años, sobre la falta de disciplina, constancia y seriedad, en general, dentro del ámbito artístico.

Pero cinco minutos después me di cuenta de lo cansado que estoy de repetir la misma cantaleta una y otra vez, y lo inútil que ha sido para mi propia vida hacerlo.

Hace un par de horas guardé mi piano y el resto de mis juguetes musicales, y hace un par de semanas decidí renunciar a la composición hasta que aprenda algo más. Estoy estancado en más de un sentido, uno de ellos es el creativo.

Escribir estas líneas es una forma de paliar la insatisfacción y la frustración que siento. Es un ejercicio de flujo de ideas que puede llevarme hacia algo, sin tener un destino. Tal vez encuentre las respuestas que busco o tal vez no, pero lo que sí puedo asegurar es que tendré la mente más clara porque aquí descargo los pensamientos pasajeros.

Me gusta criticar, constructivamente. Me encanta siempre buscar en los detalles de las ideas, de los planes. No soy gran cosa para las cuestiones materiales, pero para lo mental soy bueno. Encontrar la intención en las palabras de otros, en las mías; entrar en las mentes ajenas. Eso es lo mío. Ojalá alguien pagara por ello.

Sin embargo, soy incapaz todavía de descifrar mi propia vida. Veo lo que parecen ser señales del camino que debo tomar, pero la miopía o mi propia inseguridad me detienen. O es, quizás, que de verdad no hay un camino y debo construir uno sin ayuda.
Ahora bien, ¿cómo hacer esto si he reconocido que necesito ayuda? ¡Oh! Es un truco. Siempre hay truco, o puerta secreta, o algo detrás de la cortina.
Siempre.

¿Cuál es el truco aquí, mi estimado primate?
La intriga es importante para mantener mentes como la mía atentas. Los volátiles somos muy inestables, pero no podemos dejar pasar los retos. Nos encanta mostrar que somos mejores, que sabemos más, que podemos todo.
Por supuesto, la mitad del tiempo nos equivocamos, pero siempre hay otra oportunidad para demostrar lo contrario.

¿Cuál es el truco?
¿Cuál, ciertamente?
Mmmmhhhh... oh, bueno... juguemos.

Datos inútiles:
1. Ahora voy a jugar Killing Floor, para distraerme.
2. Lo que escribí antes de esto estaba bueno, pero ya lo repetí muchas veces, así que no vale.
4. Iba a escribir 3. pero me equivoqué de tecla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario