Saru Hanuman

miércoles, 17 de agosto de 2011

El multitasking de la adultez

Según he analizado hoy, que mi cerebro ha estado de trollface todo el día, la diferencia entre mi niñez y mi edad adulta ha sido, en cuanto a mis capacidades y posibilidades, el multitasking.

En muchas palabras, cuando era niño me ocupaba de una cosa a la vez y cuando terminaba con dicho asunto, pasaba al siguiente. Quizás por eso me parecía tan lento el andar del tiempo y me afectaban tanto los asuntos en lo emocional.

Ahora tengo que lidiar y hacer malabares con al menos diez o veinte asuntos al día, entre lo que implica el trabajo, higiene personal, pareja, tiempo libre, alimentación, música y demás. Por ello ni tengo mucho tiempo para dedicarle a cada cosa, ni tengo suficientes emociones para derrocharlas en un solo asunto.

La vida se siente más aprisa y, aunque no me agobio, sí noto la diferencia. No es que mi niñez fuera mejor. Recuerdo que hubo tragedias muy difíciles de superar, que ahora me parecen insignificantes, pero como mi vida giraba alrededor de tan escasos asuntos, el hecho de que algo saliera mal podía arruinar días enteros, y un día para un niño es más largo que para un adulto, incluso si se trata de la misma persona unos años después.

Esto no significa que la edad adulta sea una peste lamentable, una serie de actos degradantes y bla, bla, bla... simplemente significa que somos diferentes. Nos encargamos de más cosas y disfrutamos de otras, aunque claro, hay quienes viven en la nostalgia y el drama, deseando lo que no llegará o, mejor dicho, lo que ya se fue.

Así que, sin nostalgia, una de mis canciones favoritas de Garbage, sobre la cual no conozco las opiniones de los fans de la banda, pero imagino que no les ha de gustar mucho. Meh...

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