Nunca había tenido un trabajo en donde no existieran los tiempos muertos y, aunque estoy cansado del cerebro y los ojos, estoy muy contento porque por fin estoy viendo los resultados de los cambios que he ido realizando en mi vida y en mi persona.
Traducir documentos no es lo más creativo que hay en el mundo, pero tampoco es tan monótono como trabajar de corrector de estilo. Definitivamente. Además, en la corrección suele haber periodos extensos de tiempo donde no se trabaja, sólo se pierde el tiempo hasta que los demás terminan lo que están haciendo, así que es un buen paso en mi profesión editorial.
Entretanto, seguiré con mis planes a largo plazo: terminar carrera, ordenar mi relación con mi hijo y levantar mi proyecto personal, tanto el musical como el de promoción cultural.
Estoy en buen tiempo para lograr todo lo que me propongo y estoy adquiriendo las herramientas que me permitirán llegar a donde pretendo.
Y además de todo, estoy muy contento.
Insisto: soy un amargado feliz
solo tengo una queja... si queja...
ResponderEliminarCuando termine de leer la entrada casi me quedo ciega por tanto blanco letras blancas fondo blanco... es demasiado brillo...
y el comentario es saber que los militares están hechos para seguir órdenes porque así es el ejercito no solo aquí sino en todas partes del mundo, porque, de que serviría un elemento que se pusiera a cuestionar o hacer discrepancias estando en guerra? no digo que estemos en guerra ni que no haya corrupción, solo que las obligaciones del ejercito son diferentes a las de la policía...
Aun así es una buena reflexión.